Público en un concierto con las manos en alto bajo focos de colores frente al escenario
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Cómo hacer buenas fotos en un concierto con el móvil o una cámara compacta

Un concierto es de los sitios más difíciles para hacer fotos: poca luz, luces que cambian cada segundo, gente delante y un artista que no para quieto. Aun así, con el móvil que llevas en el bolsillo o una compacta sencilla se pueden sacar fotos que merezca la pena guardar. No hace falta saber de fotografía. Hace falta saber cuatro cosas antes de entrar y cambiar un par de ajustes.

Antes de ir

Lo primero es mirar las normas de la sala o del festival. Muchas prohíben las cámaras de objetivos intercambiables si no tienes acreditación, pero dejan pasar móviles y compactas de objetivo fijo. Mejor saberlo en casa que discutirlo en la puerta.

  • Batería al 100% y una batería externa pequeña. La pantalla al máximo de brillo y la cámara abierta mucho rato la vacían rápido.
  • Espacio libre en el teléfono o una tarjeta vacía en la cámara. Vas a disparar en ráfaga y eso ocupa.
  • Limpia la lente con un paño. Una huella en el cristal convierte cada foco en un halo borroso, y en un concierto hay muchos focos.
  • Una correa de muñeca para la compacta o una funda con agarre para el móvil. Con el brazo en alto entre empujones, se caen.
  • Tapones para los oídos. No es de fotografía, pero vas a estar dos horas al lado de los altavoces.

Qué equipo sirve

El móvil. Cualquier teléfono de los últimos cuatro o cinco años saca fotos decentes con poca luz gracias al procesado. Lo que marca la diferencia es usar las lentes de verdad y no el zoom de pellizco. Si tu móvil tiene teleobjetivo (2x, 3x o 5x), úsalo. Si solo tiene gran angular, acércate tú en lugar de ampliar la imagen.

La compacta. Aquí la ventaja es el sensor más grande y un objetivo luminoso. Las compactas con sensor de 1 pulgada o APS-C (por ejemplo la serie Sony RX100, la Ricoh GR o la Fujifilm X100) aguantan mucho mejor la poca luz que un móvil y te dejan controlar la velocidad de disparo. Una compacta antigua con sensor pequeño probablemente no supere a un móvil actual, así que no merece la pena cargar con ella.

Lo que sobra. Trípodes, palos selfie y flashes externos. Molestan, suelen estar prohibidos y no mejoran nada.

Dónde ponerte

La primera fila no siempre es el mejor sitio. Desde abajo del escenario sales con ángulo contrapicado, ves los monitores de suelo y a menudo te quedas sin el resto de la banda.

  • Los laterales del escenario dan perfiles limpios y menos cabezas delante.
  • La zona de la mesa de sonido, en el centro de la sala, suele tener buena vista general y algo de altura.
  • Si la sala tiene grada o un piso superior, desde ahí salen las fotos del escenario completo con el público delante.
  • Muévete entre canciones. Las mismas cinco fotos desde el mismo sitio aburren.

Ajustes del móvil

Quita el flash. A más de tres metros no ilumina nada, solo las nucas de la gente de delante, y además molesta.

Fija el enfoque y la exposición. En iPhone, mantén el dedo sobre el artista hasta que aparezca «Bloqueo AE/AF». En Android suele funcionar igual o con un candado en la pantalla. Así el móvil deja de cambiar de idea cada vez que se mueve un foco.

Baja la exposición. Con el enfoque bloqueado, desliza el dedo hacia abajo (aparece un sol o una barra). El escenario es oscuro y el móvil intenta aclararlo, lo que quema las caras y llena la foto de ruido. Oscurecer un poco conserva los colores de las luces y el ambiente.

Desactiva el modo noche cuando el artista se mueve. Ese modo junta varias fotos durante uno o dos segundos y, con alguien saltando, el resultado sale movido. Déjalo para planos del escenario quieto o del público.

Dispara en ráfaga. En iPhone, arrastra el botón de disparo hacia la izquierda. De veinte fotos, una tendrá la cara bien, los ojos abiertos y la luz en el sitio. Otra opción es grabar vídeo en 4K y sacar fotogramas después.

Modo profesional, si lo tienes. Muchos Android traen un modo Pro. Pon la velocidad en 1/250 para congelar el movimiento y deja el ISO en automático. Si sale muy oscura, baja a 1/125. En iPhone hace falta una app como Halide o Lightroom para tener este control.

Activa RAW si tu móvil lo permite (ProRAW en iPhone Pro, RAW en el modo Pro de Android). Los archivos pesan más, pero las luces de colores se corrigen mucho mejor al editar.

Ajustes de la compacta

Si nunca has salido del modo automático, solo tienes que tocar estas cosas:

  • Modo S (o Tv en Canon), prioridad a la velocidad. Ponla entre 1/250 y 1/500. La cámara se encarga del resto.
  • ISO automático con un tope de 6400. Más allá, el ruido se nota demasiado en la mayoría de compactas.
  • Compensación de exposición entre -0,7 y -1. Por el mismo motivo que en el móvil: proteges las caras iluminadas.
  • Enfoque continuo (AF-C) con el punto en el centro o con detección de caras si la tiene.
  • Medición puntual. La cámara mide la luz donde está el artista y no en el fondo negro.
  • RAW + JPEG, obturador silencioso y la luz de ayuda al enfoque apagada.

Cómo leer la luz

La luz de un concierto va por oleadas. Hay momentos de casi oscuridad y otros en los que el cantante queda bañado en un foco blanco. Ten la cámara preparada y dispara en esos picos en lugar de hacerlo durante toda la canción.

Banda tocando en directo con focos de colores y el público delante del escenario
Foto: PattayaPatrol, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0

Las luces rojas y azules son las peores. Saturan el sensor, se comen el detalle de la piel y dan fotos planas. Si toda la canción es roja, espera a que cambie o prueba directamente en blanco y negro. Las luces blancas y cálidas son las que mejor quedan.

El humo del escenario ayuda. Hace visibles los haces de luz y da profundidad. Las fotos con humo y un contraluz detrás del artista suelen ser las mejores de la noche.

Momentos para disparar

  • El arranque de la primera canción, cuando sale la banda y la sala explota.
  • Los solos de guitarra, cuando el músico se adelanta al borde del escenario.
  • Los estribillos, en los que el cantante abre los brazos o se acerca al público.
  • Los saltos y los golpes de batería, mejor en ráfaga.
  • Los momentos tranquilos de una balada, con luz fija, que son los más fáciles para el móvil.

Los fotógrafos acreditados suelen tener solo las tres primeras canciones. Tú tienes el concierto entero, así que no hace falta disparar sin parar desde el principio.

Ideas creativas

Las fotos de la cara del cantante bien enfocada están bien, pero las que se recuerdan suelen ser otras.

Siluetas a contraluz. Cuando hay un foco potente detrás del artista, baja mucho la exposición. Queda una figura negra recortada contra la luz y el humo. Es la foto más fácil de conseguir con un móvil y una de las que mejor quedan.

El público como protagonista. Manos en alto, gente cantando con los ojos cerrados, cientos de pantallas de móviles encendidas. Date la vuelta un par de veces durante el concierto.

Encuadrar entre la gente. En lugar de pelear contra las cabezas de delante, úsalas. Una espalda desenfocada o un brazo en primer plano dan sensación de estar dentro.

Detalles. Las manos sobre el mástil, los pedales, el setlist pegado en el suelo, las baquetas, el sudor bajo un foco. Con el teleobjetivo del móvil o el zoom de la compacta salen fotos muy distintas a las del resto.

Movimiento a propósito. Baja la velocidad a 1/15 o activa el modo Live Photo y luego el efecto de exposición larga. Las luces se convierten en estelas y el artista queda difuminado. No todas salen, pero las que salen tienen mucha energía.

Blanco y negro. Cuando la luz es mala o de un solo color, el blanco y negro arregla casi todo. El ruido parece grano de película y desaparece el problema de los rojos.

Lo de fuera. La cola en la puerta, el puesto de camisetas, la entrada en la mano, la salida a la calle al terminar. Con estas fotos una galería cuenta la noche completa y no solo el escenario.

Editar después

Con Lightroom Mobile o Snapseed, ambas gratuitas en su versión básica, basta. Los retoques que más cambian una foto de concierto son pocos:

  • Recortar para quitar cabezas, focos sueltos y bordes vacíos.
  • Bajar la saturación del rojo y del azul de forma selectiva.
  • Subir un poco las sombras y bajar las altas luces.
  • Aplicar reducción de ruido con cuidado, porque si te pasas la piel queda de plástico.
  • Probar la versión en blanco y negro de las que no te convencen en color.

Elige pocas. Diez fotos buenas de un concierto dicen mucho más que doscientas parecidas.

Una cosa más

La gente de detrás también ha pagado su entrada. Levanta el brazo para la foto, dispara y bájalo. Nada de grabar canciones enteras con el móvil por encima de la cabeza. Y guarda el teléfono durante la canción que más te guste. Esa no hace falta fotografiarla.

Foto de portada: Shixart1985, Wikimedia Commons, CC BY 2.0.

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Preguntas frecuentes

¿Se puede entrar con cámara a un concierto?

Depende de la sala o del festival. Muchas prohíben las cámaras de objetivos intercambiables sin acreditación, pero dejan pasar móviles y compactas de objetivo fijo. Revisa las normas antes de ir.

¿Qué saca mejores fotos en un concierto, el móvil o una compacta?

Una compacta con sensor de 1 pulgada o APS-C aguanta mejor la poca luz y te deja controlar la velocidad. Una compacta antigua de sensor pequeño no suele superar a un móvil actual.

¿Conviene usar el zoom del móvil en un concierto?

Solo si es un teleobjetivo real de 2x, 3x o 5x. El zoom de pellizco amplía la imagen y pierde calidad, así que es mejor acercarte.

¿Qué llevar para hacer fotos en un concierto?

Batería cargada y una externa pequeña, espacio libre, la lente limpia y una correa o funda con agarre. Trípodes, palos selfie y flashes sobran.